«Al final, mi Corazón Inmaculado triunfará.»
La Virgen a los tres pastorcitos Francisco, Lucía y Jacinta, Fátima, 13 de julio de 1917
¡Bienvenido!
¿Por qué empezar un compromiso de un minuto de oración al día? …….¡Porque es tan poco y lo es todo! Estamos firmemente convencidos de que la oración es uno de los instrumentos más poderosos que existen para llevar el bien a nuestras vidas y afrontar el mal. Esto se debe a que la verdadera oración es abrir el corazón a Dios, a la Virgen, a los ángeles y a los santos, pidiendo que entren en nuestra vida y la hagan mejor.
En particular, creemos que la oración contribuye de manera decisiva a la venida del triunfo del Corazón Inmaculado de María. Puedes encontrar aquí XXXXXXXXXXXXXXXX material sobre este aspecto, y aquí XXXXXXXXXXXXXX el texto de la consagración al Corazón Inmaculado de María. Creemos que no hay nada comparable a la entrega completa a la Virgen, a su Corazón Inmaculado, para caminar en la vida y afrontar cada momento, sea fácil o difícil.
Así pues, este sitio es una llamada a empezar a rezar, un solo minuto al día. Es el comienzo que puede cambiar una vida. Jesús dice a sus discípulos la necesidad de orar SIEMPRE, sin cansarse nunca (Lucas 18,1). Podemos pensar que la oración incesante puede ser un punto de llegada, o tal vez no. Nuestro punto de partida es un minuto de oración al día, todos los días. En este sitio encontrarás además dos cosas: la primera es el número de inscritos, que al unirse forman una verdadera red de oración; la segunda es un espacio donde puedes publicar peticiones de oración particulares que llevas en el corazón. Todos los participantes rezarán por tus intenciones y estarás menos solo.
La intención fundamental de oración de la red es la venida del triunfo del Corazón Inmaculado de María. Si lees el material, te quedará claro que ese momento marcará la victoria definitiva del bien sobre el mal, y que cada paso hacia ese momento es una victoria sobre algún aspecto negativo de la vida de cada uno de nosotros. Por eso no existe otra intención tan deseable y anhelada.
Encomendamos a todos los inscritos, nos encomendamos al Corazón Inmaculado de María, le encomendamos a Ella este sitio para que todo se haga como Ella quiere.